¿Cuánto tiempo tarda un coche eléctrico en recargar?

Muchas personas están indecisas a la hora de adquirir un coche que haga uso de Electricidad como fuente principal de energía. Una de las dudas que suelen presentar es el tema relacionado con la recarga del Vehículo.

La realidad es que con los coches que hacen uso de un motor de combustión, debido al tiempo que llevan siendo parte del día a día del ser humano, es más o menos fácil darnos una idea de que tan rápido se pueden llenar de combustible.

Los coches eléctricos son relativamente nuevos, por lo que, en el caso de estos, la cuestión con la carga eléctrica, el cargador de baterías, el amperio y el CV no está, tan clara aún para muchas personas.

La realidad es que el tiempo que tarde un automóvil eléctrico en recargarse depende de una gran cantidad de factores; desde el tipo de coche, el tipo de cargador que se utiliza y de que método de recarga: lenta, normal, rápida o semi rápida.

Hablando en términos muy superficiales, podemos decir que un coche eléctrico puede tardar en cargarse tanto 15 minutos como 16 horas o más.

A diferencia de lo que suele ocurrir en los coches de combustión, en donde el tiempo requerido para llenar el depósito suelen ser unos pocos minutos, en los coches eléctricos la cosa no es tan sencilla y no se puede hablar de un tiempo en concreto.

La manera de determinar cuánto se tardará depende de la batería que tenga el coche, el tipo toma que ha sido utilizada, el tipo de corriente (sistema monofásico o sistema trifásico), la potencia utilizada, etc. También un factor que influye bastante es el tamaño de la batería.

A continuación, vamos a tratar de aclarar un poco las cosas en torno al tema del tiempo de recarga de las baterías de los vehículos eléctricos.

Tipos de conectores a la hora de realizar la recarga eléctrica de nuestro Vehículo

De la misma forma que existen muchos tipos de vehículos que hacen uso de la electricidad como fuente primaria de energía, también existen una gran cantidad de tipos de conectores para poder recargarlos. A continuación, presentaremos los más comunes.

Modo de recarga 1

Este es un modo de recarga el cual ha sido diseñado especialmente para ser utilizado en motocicletas o bicicletas que usen electricidad.

La recarga en este tipo de vehículos se lleva a cabo por medio de una toma de corriente domestica que cuente con una potencia máxima de 2.4 kW. Usualmente este tipo de conexión se hace utilizando un conector modelo Schuko.

Modo de recarga 2

Este es un modo el cual ha sido diseñado pensando en los vehículos eléctricos e híbridos que sean enchufables.

En este caso, la recargar se lleva a cabo por medio de una toma de corriente eléctrica domestica con caja de protección. Se recomienda que la potencia máxima en este tipo de recarga sea de 3.6 kW y que se haga por medio de un conector tipo Schuko.

Modo de recarga 3

Este es un modo de recarga el cual está pensado para ser utilizado en un automóvil eléctrico o hibrido inteligente, pues hace uso de lo que se denomina un terminar inteligente.

Este tipo de recarga permite hacer uso de una potencia máxima de 43 kW durante todo el proceso de carga del vehículo. Se hace uso de un conector Yazaky.

Modo de recarga 4

Este es un modo de recarga el cual ha sido especialmente diseñado de forma exclusiva para los vehículos eléctricos.

La recarga se lleva a cabo por medio de un terminar inteligente el cual permite hacer uso de cargas con una potencia que se puede considerar bastante alta (50 kW). Este proceso se lleva a cabo usando conectores CCS-Combo.

Tipos y tiempos de carga para un coche eléctrico

En la actualidad se cuenta con un total de hasta cuatro tipos de cargar para los coches eléctricos. Estas son: lenta, normal, semi-rápida y ultra rápida.

Como es evidente, cada uno de estos tipos hará que el Tiempo de recargar de nuestro Vehículo varía considerablemente.

Ahora bien, la forma más aconsejable si lo que necesitamos es recargar nuestro coche eléctrico (o hibrido) es por medio de la carga normal. Las razones detrás de esto es que la batería se lograra mantener en unas mejores condiciones. Además, la opción de recarga normal suele ser la que menos precio tiene.

Sin embargo, algunos centros comerciales o ayuntamientos cuentan con otros tipos de carga de forma gratuita, principalmente para fomentar el uso de vehículos que hagan uso de una movilidad sostenible y menos dañina para el medio ambiente.

A continuación, vamos a comentar los aspectos más destacables de los tipos de recarga.

Tipo de recarga lenta

Esta es la carga que suelen soportar todos los vehículos eléctricos que se encuentran disponibles en el mercado.

Además, es la más sencilla y, por tanto, la más común de utilizar por parte de la mayoría de los usuarios. Este suele ser el método de carga que se realiza en casa o en una oficina a muy baja potencia.

Para llevar a cabo este tipo de recarga es necesario que el coche se conecte a un enchufe domestico del tipo Schuko.

Seguidamente se producirá una carga de corriente alterna monofásica de 260 V, 16 A y unos 3.6 kW (potencia máxima).

El tiempo que se necesita para realizar la recarga, como siempre, va a depender enormemente de la capacidad que tenga la batería del Vehículo eléctrico. Por lo general puede durar un tiempo de entre 5 a 8 horas.

Es importante mencionar que este tipi de recarga cuenta con lo que podemos denominar como un procedimiento alternativo en el cual se hace uso de corriente alterna trifásica a 400 V y con 16 A de corriente.

En este caso, la potencia máxima puede llegar a los 11 kW. Los tiempos de carga que nos podemos encontrar en este caso varían entre las 2 y 3 horas.

Tipo de recarga normal

Este es el tipo de recarga que suele estar permitirá en lugares como garajes privados, vía publica, centros comerciales, parkings, entre otros.

Esta recarga se lleva a cabo con el uso de corriente alterna (puede ser tanto monofásica como trifásica) y permite tener hasta unos 3.7 kW de potencia en monofásica y hasta unos 22 kW en trifásica.

Tipo de recarga Semi rápida

La carga semi rápida es un tipo de recarga que no se encuentra muy extendida. Hace uso de una corriente monofásica de 230 V, con una corriente de 32 A y unos 8 o 14 kW.

Los tiempos de recarga que podemos encontrarnos en este caso pueden variar de entre 1.5 a 3 horas.

Como en el caso de la recarga lenta, esta también cuenta con un procedimiento alternativo en donde se hace uso de una corriente alterna trifásica de 400 V, una corriente de 63 A y una potencia que puede estar entre los 22 y 43 kW. El tiempo de recarga para este caso suele ser de aproximadamente 30 minutos.

Este es un tipo de carga la cual ha sido pensado para ser utilizada en zonas públicas como los puntos de recarga que se encuentran en la vía publica.

También se podría utilizar en zonas privadas como aparcamientos, parkings de empresas, supermercados o centros comerciales.

Tipo de recarga rápida

Este es un tipo de recarga el cual está pensado para ser utilizado en estaciones de servicios que tengan la capacidad de ofrecer recargas eléctricas.

Es importante tener en cuenta que este tipo de recarga cuenta con una instalación que suele ser bastante completa y que puede llegar a necesitar corrientes de hasta 400 A, 600 V y con una potencia de hasta 240 kW.

Todo debido que se necesita que un batería pueda ser carga en un 80 % en un intervalo de tiempo de entre 5 a 30 minutos.

Al igual que los casos anteriores, este tipo de recarga cuenta con un procedimiento alternativo el cual hace uso de corriente de 250 A, voltajes de 500 V y una potencia de aproximadamente 220 kW para lograr recarga el 80 % de una batería en tan solo 10 minutos.

¿Cuánto es el costo asociado a la recarga del vehículo eléctrico?

Como siempre, esto es algo que dependerá de la cantidad de kilómetros que se recorran y el consumo medio asociado que obtengamos.

Para hablar en términos realistas, podemos suponer que para 100 km se tendrá un consumo de 20 kWh en un escenario normal. Suponiendo una media de 1250 km mensuales, se tendrá un gasto de unos 250 kW al mes.

Con esto en mente, y considerando que contamos con un punto de recarga en nuestra casa, el precio adicional que tendríamos que afrontar en nuestra factura de luz seria de aproximadamente 27.5 euros al mes.

Si por el contrario hacemos uso de puntos de recarga fuera de nuestra casa, tendríamos que considerar una media de unos 0.25 euros por kWh, lo que termina resultando en un gasto por el servicio de recarga de unos 62.5 euros.

Esto es simplemente para que nos hagamos una idea del coste que representar cargar un vehículo eléctrico.

Como siempre, este tipo de vehículos son más rentables conforme más kilómetros recorramos siempre y cuando tengas la opción de tener un punto de recarga gratuito o un cargador en nuestro hogar.

Datos importantes relacionados con la batería del coche

  • Uno de los puntos más importantes relacionado con la recarga de la batería del coche es el momento correcto para recargarla. Por norma general, si la batería es de ion-litio, las cuales son las más utilizadas, deben ser recargadas cuando la capacidad de este se encuentre cerca del 20 %. Sim embargo, tampoco es recomendable exceder la recarga de un 80 % de la capacidad total de la batería.
  • El conector Mennekes (tipo 2) es el considerado estándar para toda la zona europea. Esto no quiere decir que no se pueda optar por otro que permita tener unas cargas mucho más rápidas, tanto en sectores privados como en el punto de recarga que podamos tener en casa.
  • Es importante recordar que las infraestructuras son inteligentes y son capaces de detectar errores en la conexión, el cableado o en el conector, por lo que si detectar algún problema, no efectuaran la recarga.
  • Antes de iniciar el proceso de recarga del coche eléctrico, es importante primero enchufar el cable al punto de carga y luego al vehículo. Cuando haya terminado el proceso se debe hacer al revés, desenchufar primero el vehículo y luego el cable que va al punto de carga.

Aunque parezca muy tonto, antes de llevar a cabo el proceso de recarga es importante tener la localización de una estación de carga.

La gran mayoría de los vehículos eléctricos disponibles en el mercado cuentan con un sistema de conexión el cual suele incorporar una APP para nuestro teléfono móvil.

Esto es una forma de permitirnos saber rápidamente en qué lugar se encuentra la estación de recarga más cercana.

Es más, una buena parte de los coches eléctricos cuentan con una tecnología que los hace ser capaces de calcular la ruta, por si se necesita detenerse en algún punto del trayecto y efectuar la recarga.

Como siempre, los usuarios de estos vehículos cuentan con aplicaciones completarías en los teléfonos móviles. Y la realidad es que estas apps cuentan con muchas más funciones que las de solo informarnos de la cercanía de un punto de recarga. Usualmente estas aplicaciones nos permiten interactuar con diferentes aspectos relacionados con el vehículo.

Por ejemplo, es posible controlar la climatización del vehículo, configurar el navegador para asignar diferentes destinos al coche, abrir o cerrar las puertas, verificar el estado en el que se encuentra la batería y, de necesitarse, proceder a realizar la carga remota.

No esta demás recordar que hay una gran cantidad de sitios disponibles en la red los cuales nos permiten conocer los puntos de recarga más cercanos en función del lugar en donde nos encontremos.

Todo esto hace que contar con un coche que funciona con electricidad sea, sin lugar a dudas, una gran ventaja. Pues no solamente estaremos haciendo uso de un medio de transporte que no contamina el medio ambiente, sino que también podremos disfrutar de ciertos ahorros económicos.