¿Cuál es la autonomía media de los coches eléctricos?

Una de las principales preocupaciones de las personas a la hora de hacerse con un coche eléctrico es el tema de autonomía y la sostenibilidad. De hecho, este es un fenómeno que en el mercado de los Vehículos eléctricos se conoce como ansiedad de autonomía.

Debemos decir que, hasta cierto punto, es entendible que exista, los usuarios quieren poder desplazarse sin sufrir ningún tipo de estrés relacionado a si tendrán la capacidad de hacerlo antes de que se agote la batería.

En Europa, la mayoría de conductores recorren un total de entre 40 y 80 kilómetros al día. Los cálculos revelan que un Automóvil eléctrico que cuente con una autonomía de 271 kilómetros sería suficiente para cubrir todas las distancias que se tengan previstas en el día.

Todo esto ha llevado a que los fabricantes del Vehículo híbrido eléctrico se hayan percatado de este temor por parte de la población y hayan decidido poner manos a la obra para hacer que las baterías puedan proporcionar la autonomía suficiente, de forma que las personas pueden sentirse seguras en todo momento a la hora de conducir un Vehículo eléctrico.

Es por estas razones que, a continuación, hablaremos un poco de los factores más importantes que tienen un impacto directo en la autonomía de un coche eléctrico y trataremos de disipar dudas y mitos que probablemente estén evitando que disfrutemos de estos maravillosos medios de transporte que funcionan con electricidad.

Factores que pueden llegar a influir en la autonomía de los Vehículos eléctricos

La realidad es que la autonomía de los Vehículos que hacen uso de la electricidad como fuente principal de energía para desplazarse puede variar mucho, son una gran cantidad de factores que es necesario tomar en cuenta:

El peso, las especificaciones del motor, el tamaño de la batería o del coche por nombrar algunos. También factores que no están relacionados a una cuestión puramente del Vehículo como el estilo de conducción, las condiciones meteorológicas o el terreno por el que se transita pueden llegar a influir bastante. A continuación, vamos a discutir los más importantes.

Estilo de conducción

Una de las maneras más optimas de aprovechar de verdad todo el potencial relacionado con la autonomía de un Vehículo eléctrico y lograr recorrer la mayor cantidad de kilómetros posibles es por medio de la conducción.

Lo cierto es que una conducción que sea relajada y que se base en la anticipación no solo resulta ser mucho más segura, también hará que nuestro coche pueda aprovechar mucho más todo el tema de la inercia.

Como norma general, es importante tener en mente en todo momento que, a mayor velocidad de conducción, mayor será la potencia que el coche necesite utilizar.

De la misma manera, cuanto más agresivos seamos al pisar el freno del coche, más energía de la batería se consumirá en el proceso.

Terreno

Sin ánimos de complicarnos mucho la vida, el terreno tiene una influencia directa en el esfuerzo que debe realizar un coche. Esto hace que, se quiera o no, este terminara influyendo enormemente en la energía que se necesite al momento de desplazarse.

Cuando necesitamos que el coche pase por un terreno que sea excesivamente irregular, como puede ser el caso de una carretera de montaña que además suele contar con pendientes muy pronunciadas, el Vehículo inevitablemente va a necesitar aumentar la potencia, lo que resulta en un consumo de energía mucho mayor del que necesitaríamos en una carretera normal que encontramos en una ciudad.

Es importante que señalemos que, algunos Vehículos eléctricos (como el caso de Hyundai), cuentan con un sistema de navegación inteligente que básicamente se encarga de analizar la ruta por la que tendrá que transitar el Vehículo para luego sugerirle al conductor si debe reducir un poco la velocidad para evitar pérdidas excesivas de energía.

Peso del coche

Muchas personas desconocen el importante hecho de que el peso del coche es uno de los factores que más influye a la hora de conocer el rendimiento total que puede llegar a tener una batería. Y cuando nos referimos al peso del coche estamos incluyendo el número total de pasajeros y la cantidad de objetos que se hayan subido al Vehículo.

Como es lógico, a mayor cantidad de peso, mayor será la energía extra que se necesite para ponerlo en marcha. Esto es algo que también ocurre con cualquier otro sistema auxiliar que se utilice al momento de conducir, por ejemplo, los faros del coche o la calefacción.

Clima

El clima es uno de esos factores de los cuales nunca podremos librarnos a la hora de determinar el rendimiento de la gran mayoría de tecnologías.

Las baterías no se salvan. Resulta que lo que podemos denominar como el consumo óptimo de los acumuladores de energía suele darse entre los 20 y 40 grados centígrados, esta es la razón por la que en zonas que cuenten con un clima de bajas temperaturas o con inviernos muy largos, los intervalos que se necesitan entre carga y carga suelen ser mucho más cortos.

Cuando nos encontramos con temperaturas muy bajas, el coche suele hacer uso de una mayor cantidad de elementos que, queramos o no, necesitan de un cierto consumo de electricidad.

Ejemplos típicos de esto son la calefacción, las luces, el parabrisas, entre otros. Es más, sin ir muy lejos, el coche hará uso de los sistemas adecuados para lograr que la temperatura de la batería se encuentre en condiciones óptimas.

Relación entre la autonomía de un coche eléctrico y la conducción

Podemos decir que los coches eléctricos actuales cuentan con una autonomía media de unos 250 kilómetros.

Es cierto que existen algunos modelos los cuales se encuentran por encima de ese valor, como puede ser el caso del Hyundai KONA eléctrico, el cual es capaz de llegar a tener un total de 289 kilómetros de uso combinado para su versión de 39.2 kWh y hasta 619 km en ciudad para su versión de 64 kWh.

Si consideramos las distancias medias que se suelen tener que afrontar en una ciudad, la gran mayoría de modelos de Vehículos eléctricos son capaces de cubrir de sobra los diferentes trayectos sin ningún tipo de problema y sobretodo, sin la necesidad de tener que detenerse para repostar.

Esto quiere decir que, si se cuenta con un punto de recarga en casa, simplemente será cuestión de dejar el coche cargando al final del día que cuando necesitemos salir a la mañana siguiente este estará al 100 % de su capacidad.

Ahora bien, cuando hablamos de trayectos mucho más largos, la mejor opción que tenemos disponible es la de planificar una serie de paradas, de la misma forma que se haría con un coche de combustión al momento de querer estirar las piernas.

Este sería también el momento ideal para recargar el coche, en caso de necesitarlo. Existen App para el móvil la cuales son capaces de encontrar puntos que sean de sumo interés en las diferentes rutas que tengamos que transitar como, por ejemplo, puntos de recargar.

Estas son aplicaciones que incluso nos permitirán programar la carga del coche o verificar el estado de la batería de este.

Vida útil de la batería en un coche eléctrico

La batería de un coche eléctrico es, sin lugar a dudas, el corazón de este. Es uno de los mayores responsables a la hora de permitirnos recorrer esos importantes kilómetros y, muy importante, sin contaminar ni hacer uso de combustible (Diésel o gasolina).

Una de las ventajas que la mayoría de las personas conoce es que los coches eléctricos hacen uso de un sistema el cual es mucho más sencillo en comparación con el de los Vehículos de combustión. Esto también se traduce en que el mantenimiento de un coche eléctrico se reduce bastante.

Las baterías de los coches eléctricos suelen estar fabricadas a base de polímeros de iones de litio. También suelen tener una refrigeración líquida y un sistema que se encarga en todo momento de mantener un estado óptico tanto de carga como de Eficiencia.

Además de las típicas recomendaciones del fabricante, las baterías de estos Vehículos no suelen necesitar mantenimiento.

Sin embargo, es cierto que se pueden llevar acabo algunas pequeñas acciones para hacer que estas se encuentren funcionando en un perfecto estado en todo momento.

Por ejemplo, una de las típicas recomendaciones es que en ningún momento se debe dejar que la batería se descargue por completo.

Lo mejor que podemos hacer es recargarla cuando esta se encuentre con una carga inferior al 30 %. También se recomienda recargarla por la noche, en el punto de recarga de nuestra casa o garaje.

Consejos acerca del rendimiento

Por razones asociadas a las características mecánicas, un coche que haga uso de electricidad no se conduce igual que uno que uso un motor de combustión.

Esto quiere decir que, si lo que estamos buscando en sacar el mayor rendimiento posible a nuestro coche, debemos entender cómo funciona y la manera correcta de conducirlo.

Para la suerte de todos, adaptarse a este relativamente nuevo tipo de conducción, no es algo que requiera de mucho trabajo o que sea especialmente complicado.

Da igual la cantidad de kilómetros que necesitemos recorrer, es importante que tengamos en cuenta en todo momento que para sacarle el mayor provecho a la autonomía de nuestro coche, debemos hacer uso de una conducción eficiente.

Con esto nos referimos a una conducción más suave y segura. Las claves están en los pequeños detalles como son:

Evitar acelerones y frenazos repentinos y muy brucos o aprovechar la inercia del coche. Ser suave a la hora de hacer uso del pedal significa reducir de manera considerable el consumo de energía de nuestro coche.

Un método para no consumir energía de mas es aprovechar en mayor medida el sistema de frenado regenerativo. Esto significa hacer uso de la frenada y la desaceleración para ayudarnos a que la batería acumule energía. Esto es posible a que el motor eléctrico hace las funciones de un generador.

El uso del sistema de climatización también es otro factor al cual podemos prestarle una especial atención, pues no ayudara a maximizar todo el tema de la autonomía. Se recomienda mantener el habitáculo a unas temperaturas de entre 22 y 24 grados centígrados.

Vehículos con la mayor autonomía

Hyundai Nexo

Este es, sin lugar a dudas, el buque insignia de la marca coreana. Este Vehículo cuenta con un motor eléctrico de 120 kW y alardea de nada más y nada menos que 666 km de autonomía.

Sin embargo, el lado “negativo” respecto a este coche es que hace uso de un modelo único de pilas de combustible fuel cell que funcionan con hidrogeno y, al menos en España, esto es algo que todavía se encuentra en pañales y casi no se cuenta con infraestructura para dar un soporte adecuado a este Vehículo. Solo existen en la actualidad tres estaciones de recarga de este tipo operando en España.

Tesla Model S

Para sorpresa de absolutamente nadie, el Tesla Model S es uno de los Vehículos eléctricos que más autonomía aporta.

Los modelos S y X hacen uso de una de las mayores capacidades en el mercado: 100 kWh. Sin embargo, el modelo S cuenta con una mejor aerodinámica y un menor peso, por lo que aumenta de manera directa su autonomía.

Este modelo se encuentra en dos versiones, la de gran autonomía que ofrece 610 km y una un poco más potente que es capaz de darnos 593 km.

Tesla Model 3

Este es el modelo más accesible en cuanto a una buena relación entre calidad y autonomía por parte de la marca dirigida por Elon Musk.

Este es un modelo de coche eléctrico que es capaz de proporcionarnos un total de 560 km de autonomía. Cuenta con un precio de 58.700 euros.

Jaguar I-Pace

El Jaguar I-Pace a pesar de contar con lo que podríamos denominar como alto consumo energético (28 kWh por cada 100 km) este interesante coche eléctrico es capaz de ofrecernos un total de 490 km de autonomía.

Esto es gracias a que cuenta con una batería de 90 kWh. Cuenta con un precio de aproximadamente 80.570 euros.

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