Tipos de cargadores según la potencia de carga

Es de suma importancia que, a la hora de llevar a cabo el proceso de carga de nuestro vehículo eléctrico, nos aseguremos de cumplir con todos los requisitos para que no ocurra ningún problema en el proceso.

Desde usar un cargador de baterías correcto, saber el voltaje, potencia y corriente necesarios para no dañar la batería del coche, hasta conocer cosas como la tecnología o el tipo de enchufe a utilizar es vital si queremos que nos vehículo este en las mejores condiciones posibles.

A continuación, vamos a discutir un poco sobre los diferentes tipos de enchufes para cargar nuestro coche pues, al final del día, son estos los que determinaran si podremos o no llevar a cabo el proceso de carga.

Tipos de cargadores para coches eléctricos

Conector Schuko (Uso doméstico)

Este es un conector que también suele ser conocido como conector de toma doméstica o simplemente enchufe doméstico.

El conector Schuko es el típico conector que se usa en electrodomésticos, computadoras o consolas. Como es evidente, la intensidad que puede llegar a proporcionarnos suele ser bastante limitada.

Este es un conector que suele ser utilizado a la hora de cargar coches que sean híbridos y, de necesitarse, también puede ser empleado en motos o patinetas eléctricas. Esto se debe a que este tipo de vehículos normalmente tienen una batería de muy poca capacidad en comparación con la de un coche enteramente eléctrico.

Conector Tipo 1

Este es un tipo de conector que si suele ser utilizado para cargar los coches eléctricos. El conector tipo 1 puede llegar a potencias de unos 7,4 KW.

Esto quiere decir que, en un coche que cuente con una batería de unos 50 KWh, por medio de este tipo de conector seremos capaces de cargar desde un 0% hasta 100% en un periodo de tiempo aproximado de 7 horas (Contando en todo momento con las mejores condiciones).

Conector tipo 2 (Mennekes)

Este tipo de conector es, con diferencia, el más utilizado tanto en España como en toda Europa. El conector tipo 2 o comúnmente llamado Mennekes, es capaz de ofrecer un mejor desempeño en comparación a los dos tipos de conectores que hemos mencionado anteriormente.

Puede llegar a alcanzar una potencia de hasta 44 KW, partiendo desde unos 3.7 KW y ofreciendo 16 Amperios de corriente eléctrica monofásica y unos 63 A de corriente eléctrica trifásica.

Todo esto significa que, si contamos con un coche que haga uso de una batería de unos 50 KWh, podremos ser capaces de cargarla en un periodo de 13,5 horas a un mínimo de rendimiento y en tan solo 1 hora si contamos con las condiciones más optimas posibles.

Conector combinado (CCS)

Este es el tipo de conector que se ha impuesto como el estándar en toda Europa. Existen de una gran variedad de modelos con diferentes rendimientos.

Sin embargo, lo más habitual es que sean capaces de ofrecer una potencia de 43 KW y 50 KW si nos posicionamos en el máximo teórico.

Esto quiere decir que, en el mejor de los casos, si contamos con un coche que haga uso de una batería de 50 KWh, esta se cargara completamente en un tiempo de apenas 1 hora.

Es cierto que el lado negativo de este tipo de conector es que su disponibilidad suele ser bastante limitada. Sin embargo, a día de hoy existen varios de estos conectores que pueden llegar a proporcionar hasta 100 KW de potencia.

Si bien es cierto que son capaces de llegar a niveles de 350 KW, no existen puntos de recarga que sean capaces de lidiar con estos valores de potencia.

Sin embargo, de darse el caso, nos encontraríamos con el escenario de poder cargar en su totalidad la batería de un coche de 50 KWh en tan solo 10 minutos.

Modos de Carga para coches eléctricos

La ficha técnica que suele venir con un conector cuenta con una sección donde se nos especifica el tipo de modo de carga.

Es muy importante tener esto muy claro, pues si bien es cierto que en el fondo es una cuestión relacionada al control de carga eléctrica y a la seguridad, forma parte fundamental de la correcta recarga de nuestro vehículo eléctrico.

En resumidas cuentas, existen un total de cuatro modos de carga. A continuación, vamos a explicar los más importantes.

Modo de carga 1

Este es un modo que hace uso de corriente alterna que va directamente desde el enchufe al vehículo sin que exista ningún tipo de unidad de control de por medio.

La realidad es que este tipo de sistema esta prácticamente en desuso en la actualidad debido a que se corre el riesgo de sufrir sobrecalentamientos. Es más, en algunos países como Estados Unidos, el uso de este modo de carga está prohibido.

Modo de carga 2

En este caso se hace uso de un cable el cual se encuentra equipado con una unidad que controla los niveles de carga.

Esto quiere decir que, en caso de que se produzca alguna anomalía en la red eléctrica (diferencias de intensidad, sobretensiones, entre otros), esta unidad de control inmediatamente procederá a cortar la recarga.

Sin importar el tipo de enchufe que se use, la potencia puede tener unos valores de 3,7 KW en corriente alterna. Este cable que hemos comentado al inicio suele venir de serie tanto con los coches eléctricos como con los coches híbridos. El tipo de enchufe compatible con este tipo de modo de carga es el Tipo 1 y Tipo 2.

Modo de carga 3

Este es un modo de carga que cuenta con un control de carga un poco más avanzado, pudiendo haber una mejor comunicación entre el cargador (Wallbox) y el vehículo eléctrico.

En este caso se hace uso de un cable de carga directo y dedicado que, dependiendo del caso, podrá estar o no fijado al cargador doméstico.

Se pueden llegar a obtener una potencia de carga de hasta unos 22 KW en corriente alterna trifásica para los cargadores domésticos. Este tipo de modo de carga es compatible con los siguientes tipos de enchufe: Tipo 1, Tipo 2 y CSS.