Niveles de conducción autónoma

Antes de hablar de los diferentes niveles de autonomía que puede llegar a tener un coche, es esencial entender a que nos referimos con esto de los coches autónomos.

La cuestión es que un coche autónomo es un vehículo que cuenta con una serie de características las cuales le permiten conducirse por si solo, es decir, con una muy pequeña intervención por parte del conductor.

Este tipo de vehículos suelen estar equipados con una gran cantidad de procesadores, sensores, softwares y otros elementos que les permiten “leer” y analizar su entorno con el fin de tomar decisiones.

La gracia está en que pueden llegar a ser capaces de reaccionar mucho antes de lo que seria capaz de hacerlo un ser humano.

Es fácil caer en el error de pensar que la idea de que un coche pueda ser capaz de manejarse por si solo entra demasiado en el terreno de la ciencia ficción y la fantasía.

Sin embargo, y para sorpresa de muchos, la realidad es que cada vez estamos mas cerca de contar con coches los cuales no necesiten de nuestra intervención.

Existe un organismo global conocido como la Sociedad de Ingenieros de la Automoción (SAE), el cual se ha encargado de recoger todas las definiciones y términos claves relacionados con este mundo.

Pero también se ha encargado de detallar con sumo cuidado los diferentes niveles bajo los cuales es posible catalogar a los vehículos en función de su autonomía, siendo el nivel 0 el correspondiente a una nula autonomía, y el numero 5 el correspondiente a una autonomía total.

Ventajas de la conducción autónoma

El hacer uso de esta conducción autónoma trae consigo unas interesantes ventajas respecto a la forma más tradicional de conducción. La organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA) se ha encargado de recoger las más importantes.

Seguridad Vial

A día de hoy existen varios estudios que señalan que un 90% de los accidentes de trafico tienen origen en un error humano y no en una avería o funcionamiento incorrecto del vehículo.

Organización del tráfico

Gracias a los sistemas que tienen incorporados los coches autónomos, estos podrán funcionar de tal forma que se optimice el flujo de vehículos, resultando en una disminución del tiempo para llegar ir de un sitio a otro.

Al hacer un uso mas eficiente del vehículo, también se reducen las emisiones contaminantes.

Este sistema puede ser capaz de ayudar a los conductores que el proceso de conducir les resulta sumamente inseguro y problemático. Adicionalmente, puede ser de enorme ayuda para las personas que cuenten con edades avanzadas.

Podría considerarse como el nacimiento de un nuevo sector industrial.

En el fondo habría un incremento en la productividad, pues se estaría ahorrando tiempo en el proceso de conducir.

Desventajas de la conducción autónoma

Como siempre, no todo en la vida son ventajas y cosas positivas, todo este nuevo modo de conducción trae consigo ciertos problemas.

  • Sale a la luz un nuevo y complejo marco legal relacionado con los posibles accidentes que han sido provocados por el uso de este sistema de conducción autónoma.
  • Reducción de puestos de trabajo en el sector de transporte.
  • Desventaja con respecto al manejo tradicional en, por ejemplo, condiciones climatologías muy adversas.

Niveles de conducción autónoma

Nivel 0. Ausencia total de la autonomía

Este nivel se refiere a que el conductor debe realizar todas las tareas relacionadas con la conducción. En esta categoría se incluyen aquellos coches que tengan algunas funciones de asistencia en la conducción.

Un ejemplo de esto último es la detección de vehículos para la zona del ángulo muerto de los retrovisores.

Nivel 1. Asistencia para el conductor

Este nivel incluye a todos los sistemas de conducción que cuenten con una asistencia a la hora de conducir.

Por ejemplo, el control de movimiento lateral o longitudinal, solo una, no ambas a la vez. También pueden pertenecer a este nivel los asistentes de ayuda al aparcar en los que solo entra en acción el volante (siendo el conductor el que opera los pedales).

Nivel 2. Leve automatización de la conducción

En este nivel también entran los vehículos que tengan control en el movimiento lateral y longitudinal.

En este caso, el conductor sigue teniendo toda la responsabilidad de conducción, pues los sistemas antes mencionados cuentan con una aplicación muy limitada y no son capaces por si solos de ejecutar respuestas efectivas ante obstáculos imprevistos.

Por ejemplo, el sistema de mantenimiento en el entro del carril junto a un programador de velocidad son un claro ejemplo de un nivel 2 de automatización. El primero coche en formar parte de este nivel fue el Mercedes-Benz Clase S 2013.

Nivel 3. Automatización condicional

En este nivel el conductor puede ser capaz de permitir al sistema de conducción automática que tome el control del vehículo y lleve a cabo las funciones de conducción (con algunas limitaciones).

En este nivel no hace falta supervisar la conducción; sin embargo, es necesario estar al pendiente pues quizás haya que intervenir en caso de que el sistema lo necesita.

En este nivel se desactiva la conducción autónoma de forma inmediata en caso de que el conductor lo solicite. Ocurre lo mismo en caso de presentarse algún fallo de funcionamiento.

Nivel 4. Gran nivel de automatización

En este caso, el sistema de automatización es capaz de llevar al vehículo de forma consistente en el tiempo, sin la necesidad de que intervenga el conductor.

Este sistema está preparado para actuar en caso de una situación de peligro y para llevar a cabo acciones que terminen en la situación más segura posible. Este sistema, al igual que en el nivel 3, cuenta con un funcionamiento limitado.

Nivel 5. Automatización total

En este caso, el sistema cuenta con un funcionamiento en absolutamente todas y cada unas de las situaciones en las que un ser humano podría conducir.

Esto incluye limitaciones geográficas o climatológicas, lo que significa que el vehículo no necesita de la intervención del conductor en ningún momento, ni en lo relacionado con los pedales, ni con el volante.

Ahora mismo, empresas como Google o Uber buscan lograr aplicar este tipo de conducción en zonas geográficas muy limitadas, pero que sean capaces de funcionar sin la necesidad de tener un conductor. Sin embargo, la expansión al caso mas general va a necesitar de mucho mas tiempo.